Estrategia

Tamarindo, ubicado en la costa oeste central de la Península de Nicoya, era como la mayoría de las zonas costeras de Costa Rica, un pueblo dedicado a la pesca. Sin embargo, hoy en día se ha convertido en una de las zonas costeras turísticas más desarrolladas en el plano urbano-comercial.

El acelerado crecimiento urbano de una zona turística inmersa en un paisaje con gran presencia del bosque, generó impactos negativos secundarios que se van agravando conforme el desarrollo humano se introduce en los ecosistemas.

Mono en peligro

Dos de los principales impactos que se han generado en esta zona debido al crecimiento urbanístico, son los atropellos de animales silvestres en las calles y carreteras, así como las muertes debido a las electrocuciones de los animales arborícolas.

El mono congo es una especie cuyas poblaciones se han visto muy impactadas. Por la pérdida de árboles los monos utilizan las calles y los cables (que no están debidamente aislados)  como medio para desplazarse, dando lugar a muertes y lesiones por atropellos y electrocuciones.

Es por eso que NUESTRA ESTRATEGIA se basa en 5 pilares que dan respuesta a cada dimensión de la problemática:

    • REFORESTACIÓN Y REGENERACIÓN DE CORREDORES BIOLÓGICOS
    • PREVENCIÓN DE ACCIDENTES DE MONOS:  construcción de puentes para que los monos puedan desplazarse sin tener que hacerlo por los cables eléctricos; colocación de dispositivos para evitar el los postes para treparse; y la instalación de rótulos en carreteras principales en los pasos de fauna.
    • RESCATE Y APOYO A REFUGIOS: asistencia y atención a monos heridos y  a las crías huérfanas.
    • ESTUDIO DE LA PROBLEMÁTICA: producir conocimiento nos permite establecer acciones y es un aporte a toda la comunidad.
    • CONCIENTIZACIÓN A LA COMUNIDAD: implica poner el tema en agenda, evitar la deforestación, dar aviso de las zonas que necesitan puentes y enseñar cómo ayudar a los monos en peligro.
    • SENSIBILIZACIÓN A AUTORIDADES Y EMPRESAS DE ENERGÍA: en la necesidad de recubrir los cables con materiales aislantes y de podar de árboles cercanos a los cables, entre otros.

Los esfuerzos de esta estrategia han rendido frutos en lo concerniente a la preservación de uno de los animales más representativos de Costa Rica. En agosto de 2009 se contaron 123 monos en 9 manadas y en 2010 se reportaron 125 individuos en 12 manadas. Esto indica que no ha habido un declive en la población de congos en Tamarindo y que el modelo de este programa  está funcionando.

Otro indicador positivo de nuestro modelo de trabajo es que ya se ha replicado en otras zonas. Un grupo de vecinos avanza con SalveMonos Playa Hermosa y es fuente de inspiración en otras zonas del país donde los monos están amenazados por el riesgo de morir electrocutados o atropellados.

En 2015/2016 planeamos volver  a realizar un censo para evaluar la estabilidad de la población de monos en nuestra zona de influencia.